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ciclo de Administración y Finanzas: segundo año

21 junio, 2017

Hoy finalmente han salido las notas de este curso, y he aprobado todos los módulos; en algunos casos ha sido un poco decepcionante, porque me he quedado a poca distancia de sacar un punto más, pero si partimos de la base de que tenía miedo de suspender algunos módulos, la verdad es que no me puedo quejar, por no decir que es casi de mal gusto.

Ahora falta decidir si hago las prácticas, o cómo.

13 Reasons Why: lo que Hannah quería

17 junio, 2017

Anoche me dejé algunas cosas en el tintero, en particular la relación que la suicida quería entablar con los demás después de su muerte.

A pesar de lo que pueda parecer, una persona que se quita la vida no quiere realmente renunciar a todo, sino simplemente dejar de sufrir; el ser humano se aferra a la vida de una u otra manera, y es normal querer seguir influyendo las vidas de los que están a nuestro alrededor, tanto más cuando en general el suicida tiende a verse como una víctima, que tiene una última oportunidad de poner las cosas en su lugar.

No podemos olvidar que el suicida, como el acosado (y muchas veces, aunque no necesariamente siempre, son la misma persona), ha perdido la capacidad de relacionarse con el mundo o los demás de una manera normal; lo único que le queda es fantasear con una situación donde ya no se le puede volver a hacer daño pero por fin se le escucha y de alguna manera accede a algún tipo de respeto, por mínimo que sea, que es más de lo que tiene [o percibe que tiene] en vida.

13 Reasons Why

16 junio, 2017

Hoy he terminado de ver la serie que comenté el otro día; durante los primeros días solo era capaz de ver un episodio, tan dura me resultaba, y aunque desde luego no se puede decir que luego haya “mejorado” (en este caso, hacerse más suave) sí me he visto en la necesidad de apretar los dientes y verla a un ritmo levemente mayor a lo que era soportable.

Ahora se me ha ocurrido echarle un vistazo a la crítica, y me encuentro con lo que era de esperar: defensa corporativista de los orientadores y psicólogos, que no admiten que son incapaces de hacer frente a este problema; acusaciones de provocar un efecto de contagio al mostrar el suicidio o darle una perspectiva romántica; comportamientos incoherentes por parte de los adolescentes.

El problema es que todas esas cosas son verdad. Los centros educativos, los equipos directivos, los orientadores, todos se mueven con dos únicos deseos: negar la realidad, y que si estalla no les salpique. Esto se refiere quizá no tanto al suicidio, que en términos estadísticos es poco frecuente, como a las situaciones de acoso escolar y a los problemas de salud mental (estos últimos seguramente serán el último gran tabú), que son un problema diario que tampoco somos capaces de entender; el acoso escolar no es, en mi experiencia una coreografía de hostilidades digna de los grandes escenarios, sino muy por el contrario una sucesión de pequeñas mezquindades, de vacíos imperceptibles, de negación de la dignidad que todos tenemos o merecemos por el hecho de ser personas.

Apuntan las críticas que ha aumentado el número de llamadas a teléfonos de ayuda, lo que sin duda es malo: los suicidas deberían actuar a escondidas, sin armar mucho barullo, procurando afectar lo menos posible a los que siguen vivos, especialmente si tienen algo que ver en la toma de esta decisión. En resumidas cuentas, hablar del suicidio, como de la violación, el aborto o los malos tratos, atenta contra todo sentido del buen gusto.

Otra crítica es que el suicidio se presenta como una opción lógica y razonable, pero es que precisamente se trata de eso: que cuando te lo quitan todo, “la noche eterna” o “el olvido” se convierten en una opción muy real; esto no significa que sean la elección correcta, pero sí deja claro que la única forma de ayudar a alguien que está pensando en suicidarse es entender de una forma clara por dónde discurren sus pensamientos.

Por lo que a mí se refiere, ver 13 Reasons Why me ha enriquecido, incluso si no me atrevo a decir que necesariamente me haya hecho mejor persona. He visto rasgos de personalidad que me gustaría poseer, y comportamientos en los que me entristece reconocerme. Lo que no sé es lo que ocurre a partir de aquí.

series

12 junio, 2017

Una de las mejores cosas que me han pasado en los últimos años han sido las series que he visto, o apuntado, o presentido, no sé. Incluso me cuesta ponerlo en una lista junto con mis amigos, mis compañeros o mis viajes; podría decir que están detrás de todas estas cosas, pero posiblemente fuera mentira.

Las series son una de las cosas que más me han marcado en estos años, seguramente más que los libros o los comics. Es verdad que las series *clásicas* como Friends o Expediente X no tienen gran cosa (mi hermana me mataría si leyese esto, es fanática de Friends). Pero hay otras que tienen un alma propia, que te presentan personajes con una profundidad abismal (redundancia irónica, paradójica, pero finalmente cierta y distintiva), que te muestran lo que hay debajo, y encima, de la realidad. Trece razones, con la que estoy ahora, es una de ellas; Transparent fue otra, Broadchurch otra más. La primera trata del suicidio, con lo que está envuelta en polémica y traerá opiniones enfrentadas al respecto; no sé exactamente qué es lo que tiene, aunque si tuviese que aventurar una lectura quizá fuese el lado voyeur, ese presenciar la vida de otros que no se saben observados; quizá sea el pathos que se destila confesión a confesión. La segunda nos muestra el tipo de personas en el que se está conviertiendo o nos estamos convirtiendo tantos de nosotros. La tercera se deleita en los secretos y las pequeñas miserias de tantos tipos de personas en tantas formas distintas.

Quizá la que más me ha llevado a sentir, de una manera un tanto abstracta, compasión por otras personas y horror por nuestra sociedad ha sido Orange is the New Black. En los últimos años han salido algunas series centradas en mujeres (Embrujadas quizá fue la primera famosa, y luego Desperate housewives, L, Sexo en Nueva York…), pero ésta sobresale por lo descarnada, cruda y real. Es una serie que nos muestra los porqués, el “de dónde” y “a dónde”.

Como profesor de inglés, insisto mucho a mis alumnos en que un texto tiene que mostrar invariablemente una introducción, un desarrollo y una conclusión. Aquí la última no pega, porque es un recorrido que no debe terminar nunca, y que con cada iteración llega a un punto nuevo y maravilloso/devastador. Qué pena que el día, la semana y el año tengan tan pocas horas…

luces y sombras (propias) de 2017

4 junio, 2017

Ahora que estamos a mitad del año natural, el año académico va agotándose y agotándonos poco a poco. Han pasado muchas cosas, algunas buenas y otras mucho menos.

Me lo he pasado bien “enseñando” francés, y ha aumentado el respeto que siento por unos compañeros que trabajan una lengua un tanto minusvalorada, complicada como ella sola, y con mucha más dificultad para encontrar materiales con los que ampliar el libro, que además, al menos en mi caso es absolutamente inútil. Además, me he cruzado con un par de canciones de Zaz que me han fascinado (Si e Si je perds).

He pasado una semana en Polonia, con unos alumnos estupendos y disfrutando del resto del tiempo y de las comidas y cenas.

He terminado las tareas del ciclo, incluso cuando parecía que iba a ser imposible. Todavía tengo los exámenes pendientes y puede ocurrir que el esfuerzo haya sido para nada, pero hay motivos para ser optimista.

He ido mucho al cine, y he quedado bastante con mis amigos. También me he hinchado de ver series, y he leído unos cuantos libros (y algunos incluso eran buenos).

He conocido a algunas personas estupendas. Como era casi inevitable, ha sido exclusivamente en el instituto o en torno a la educación, pero aun así ha valido la pena.

Los problemas de este año… bueno, yo sé cuáles han sido, y la mayoría de los lectores, si queda alguno, también. Si me lee alguien con quien no haya hablado, ya tendremos ocasión.

¿Qué te dice un sueño?

23 abril, 2017

Esta noche he soñado que hacía un examen con mis alumnos de 4º C; era una historia un tanto extraña, porque cada vez que miraba el examen las preguntas eran distintas, y en realidad había poco de matemáticas aunque a la vez eran matemáticas muy avanzadas.

Lo más importante es que era un estudiante más, y me sentía parte del grupo (al menos, “parte del grupo a mi manera”, creo que yo siempre seré un outsider), hasta el punto de que al final me quedaba a estudiar con ellos.

Dumbo

21 abril, 2017

Aprovechando que mi madre tiene contratado HBO me he puesto a ver Dumbo (no hay nada como ser un nostálgico). Qué cosa más triste, al principio cuando está la madre esperando, ilusionada, a que llegue su hijo, y la decepción cuando no llega; y luego, por supuesto, cuando la encierran por intentar protegerlo.